jueves, 14 de agosto de 2014

Iniciar la práctica espiritual



Iniciar un trabajo espiritual no es sencillo, principalmente para quienes tienen hábitos arraigados en sus trabajos, hogares, con sus familiares, amigos y formas de entretenimiento.

La búsqueda inicial se topa con tropiezos derivados de la deseperación, en caso de estar buscando salidas urgentes a una crisis; o de la falta de constancia, si comenzamos por curiosidad o satisfacer deseos momentáneos, caprichos, o si solamente estamos siguiendo a otros o siguiendo una moda.


La situación puede ser urgente o no. En el caso de las emergencias, la misma ansiedad se convierte en motor o en obstáculo, si en ella se mezcla la duda y la incredulidad.

En el caso de que no haya una urgencia, igualmente la ambiguedad, la dispersión o la falta de fe provocan el abandono de lo que se inicia.

En ambas situaciones la clave es la perseverancia. Quien comienza a buscar ayuda en el camino espiritual debe entender que si no persevera, no se logra nada, o lo que se logra se va rápido. "Lo que fácil viene, fácil se va".

¿Eso significa que tengo que dedicarme? Sí, hay que dedicarse. Es necesario tomar un tiempo para hacer un poco de meditación y oración, llegar a la instrospección,  tomar un cuaderno, anotar lo que experimentamos, y esforzarse por  poner  atención consciente en lo que pensamos, sentimos y hacemos.

Eso no significa que se deben olvidar las responsabilidades diarias, pero sí requiere abrir un espacio para la meditación, la autoreflexión, la lectura, la oración.



miércoles, 13 de agosto de 2014

CONECTAR CON EL TAROT



Aquí os daré una formula muy antigua y secreta para conectarse con nuestro mazo de Tarot.
La primera cosa es acariciar delicadamente el paquete de cartas, acariciar las cartas durante horas sin pensar, sin mirar y sentir nada mas como se resbalan imágenes entre nuestros dedos, y esas imágenes se despiertan en nuestro inconsciente y llegan hasta el yo consciente.
Es muy recomendable pasar cada carta, mirarlas lentamente, y hasta pasarlas sobre nuestro pecho. Llevarlas consigo durante gran cantidad de días, en un bolsillo, en nuestro maletín, y si es posible hacerles una bolsita donde resguardalas de la mirada de los otros.
Para que un tarotista se acerque al grado de conocimiento de un iniciado, deberá dormir una noche con un arcano mayor diferente debajo de su almohada, y recibirá en sueños la comunión con el respectivo arcano. Se debe respetar el orden de las cartas.
Y con los años, cada tanto repetirá el procedimiento cuando sienta que la conexión con el espíritu del Tarot no es completa. O cuando sienta que la lectura de las cartas no es espontánea y fluida como se requiere para su práctica.
Un buen consejo es cada cierto período de tiempo, echarse uno mismo las cartas, eso afinará nuestra percepción, además de poder corroborar con el tiempo la validez de nuestras predicciones.
Comenzaremos por la imagen de El Mago. Nos recostaremos y en relajación total sostendremos la carta entre nuestras manos, hasta observarla en todos sus detalles. Luego cerrando los ojos, los evocaremos en nuestra mente. Recibiremos imágenes, sonidos, quizás fragancias, todo ello es parte del camino de la iniciación. Seguido a esto meditaremos con la carta sobre nuestro pecho y le pediremos con nuestro pensamiento, con palabras sinceras y despojadas de toda malintención, que nos guíe en la revelación de todos los secretos de los arcanos. Luego la pondremos bajo la almohada y nos entregaremos al sueño.
A través de este método, cada noche tendremos un sueño, y algunas imágenes o símbolos oníricos nos mostrarán los sentidos ocultos tras los arcanos.

Debemos mantener un diálogo con el Tarot, ser espontáneos y no cerrados. Experimentar y jugar con él nos dará más efectividad y conocimientos que buscar la respuesta en textos que más se parecen a un recetario de cocina. Estudiemos las imágenes, abramos nuestra percepción a los símbolos.




viernes, 8 de agosto de 2014

CONOCER EL TAROT

Las personas suelen venir al tarot, porque representa un sistema
rápido de adivinación.
pero el tarot es más que eso, los mensajes inscritos en sus símbolos
son señales misteriosas del universo que nos pueden ayudar para
saber como estamos y que decisiones tomar.
sabiendo lo que nos pueda ocurrir, antes que suceda en realidad.
a partir del significado del número, del palo, de las alegorías, del color
que siempre unen al cielo con la tierra, y a las cartas con las estrellas
activando a través de las imágenes sus propias capacidades extrasensoriales que permitirán buscar en el inconsciente el pasado y el futuro para poder llegar a la raíz de las cosas.
hablando las cartas un lenguaje universal que resulta muy útil para poner
en comunicación la conciencia con la zona del inconsciente individual
y desde esta, con el inconsciente colectivo.
pudiendo utilizarse como método de adivinación o utilizarlo como
instrumento de meditación o de autoconocimiento.